CUENTOS DE CHEJOV: LECTURAS FEBRILES
Algo tienen los autores rusos que sus lecturas me provocan fiebre. Y lo digo en el mejor de los sentidos. La primera vez fue leyendo Crimen y castigo, de Dostoievski . Me identifiqué tanto con el personaje de Raskolnikov que entré en un estado de culpabilidad inconsciente que me persiguió durante algunas noctámbulas noches. Y ahora leyendo a Chejov , he vuelto a tener una sensación similar. Aún recuerdo ese día, en la feria del libro de 2016, cuando compré un recopilatorio de Cuentos rusos (Tolstoi, Chéjov, Gógol, Pushkin, Dostoievski), de ediciones Gadir, y conocí a Chejov por primera vez. Hace unos días, hablando de los autores rusos con mi amiga Dakota, le comentaba la forma que tienen de narrar y hacer hermoso lo tosco, lo vulgar y hasta lo hediondo; que los naturalistas rusos sabían meterte como nadie en la psicología del pers...